❊ PRIMAVERA ADOLESCENTE ❊

Considerada la estación del año más esperada por el público juvenil, la primavera representa un evento muy importante a nivel comercial. Para esta fecha, diversos lugares de entretenimiento organizan fiestas de gran magnitud esperando a miles de personas. Es sabido que en estas ocasiones aumenta el consumo excesivo, ya sea de bebidas alcohólicas o de otros productos farmacológicos. En este marco tan importante a nivel cultural vivimos el Congreso de Adolescentes.

El eje de las conferencias se centró en la historia del rey David quien, siendo muy joven y el menor de sus hermanos, fue visto por Dios cuando aparentemente nadie más notaba su protagonismo. David pasó de cuidar ovejas a ser el Rey de Israel. Claro está que durante este proceso su corazón siempre estuvo atento a escuchar la voz de Dios. Y fue esa dependencia la que agradó al Padre. Catalogado de numerosas formas no gratas, David decidió aceptar su lugar en la sociedad. Siempre se destacó desde el lugar en el que se encontraba.

A veces pensamos que vamos a ser influencia cuando nos encontremos en un lugar de autoridad. Sin embargo, el prestigio comienza desde el área donde estamos. Jesús nos dijo que somos la luz del mundo y, generalmente, los problemas que enfrentamos quieren ahogar este principio. Puede ser que en muchos casos decidamos escondernos del mundo. Esta postura no sólo contradice aquello a lo que fuimos llamados, sino a la esencia misma de nuestro transitar por el mundo. El poder que viene del Padre es para que seamos testigos de Él. Cuando se nos revela que nuestra misión es brillar, todas las preocupaciones que podamos enfrentar pasan a un segundo plano.

 

«Pero tú eres mi testigo, oh Israel —dice el Señor—,
tú eres mi siervo.
Tú has sido escogido para conocerme, para creer en mí
y comprender que solo Yo soy Dios.
No hay otro Dios;
nunca lo hubo y nunca lo habrá.

Isaías 43:10  (NTV)

 

La clave para poder enfrentar la complejidad de este mundo es buscar la Presencia de Dios. El mundo ataca nuestra fe. No obstante, recordemos que sin fe es imposible agradar a Dios. Por eso creemos en la importancia de que un muchacho o jovencita pueda descubrir a Dios desde su edad temprana. No es lo mismo que te hablen de una presencia Omnipresente que no se conoce, que experimentar el amor del Padre en todas las áreas de la vida.  Fueron dos días de disfrutar con música, intervenciones artísticas y amigos bajo el lema “Soy Influencia”. A celebrar, llegó la ¡PRIMAVERA!

 

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¡Hasta lo último de la Tierra!